El final del modelo freemium está cerca

La revolución de la web social o web 2.0 como muchos la llamaron nos trajo el famoso modelo freemium, servicios como wordpress.com, tumblr.com o juegos sociales donde hay una alternativa gratuita por lo general financiada a base de anuncios publicitarios y una versión pagada sin los anuncios, son típicos ejemplos. La mayoría de los servicios que vemos en el presente en la web siguen el famoso modelo freemium, Google, Facebook, Twitter, etc. Es difícil encontrar una empresa que tenga un componente de creación de contenido social que no este basada en este modelo de negocio, pero los cambios radicales de las variables macroeconómicas y el inminente colapso de la economía mundial como resultado directo del peak-oil impondrán nuevas reglas de juego que amenazarían las premisas básicas del modelo freemium, en este post discutiré como el futuro modelo económico no tiene espacio para los negocios freemium.

En primer lugar debemos considerar que la premisa macroeconómica actual es que el futuro será mejor que el presente, porque asume que la economía mundial siempre crecerá y dicho crecimiento tiene un efecto directo en el estándar de vida del ciudadano promedio, que ahora vive mucho mejor que hace 5 o 10 años y que en 5 o 10 años vivirá mucho mejor que ahora. Si Ud. cree eso y está convencido que el futuro es esplendoroso, pues no tiene sentido que siga leyendo este post y vuelva a su rutina cotidiana y espere que el modelo del chorreo y el crédito barato resuelva sus problemas en el largo plazo. Si por el contrario no cree que el actual modelo es sostenible, este post pondrá en perspectiva como el nuevo modelo económico que está por llegar redefinirá el panorama de Internet.

Para aquellos que no estén familiarizados con la teoría del peak-oil, pues no significa que el petróleo se va a acabar, sólo que se llega a un punto en el cual se ha extraído la mitad de todo el petróleo disponible por lo tanto ya no se puede seguir expandiendo la capacidad extractiva porque es antieconómico. Es decir peak-oil significa el final del petróleo barato, nunca más veremos el barril de petróleo a $30. Eso que parece tan irrelevante es realmente un tema crucial porque somos una civilización que usa el petróleo casi para todo, no sólo para transporte como muchos creen. El petróleo se usa para producir pesticidas que mejoran la productividad del campo, se usa para producir abonos, para mover la maquinaria agrícola que permitió la revolución verde. El fin del petróleo barato significa el fin de los alimentos baratos y con ello una menor capacidad de consumo discrecional. La primera consecuencia de este peak-oil ha sido la famosa primavera árabe, que en realidad no es otra cosa que la explosión social resultado de la gran diferecia social entre los que tienen todo y los que no tienen nada en el mundo árabe y que ha sido usado como pretexto por Estados Unidos y Europa para asegurar su acceso a las principales reservas de petróleo del medio oriente.

Ya pero que tiene todo eso que ver con Internet y el modelo freemium. Pues para encontrar la correlación debemos entender como es que funciona nuestro planeta a nivel "macro". Estamos en un mundo post-global, la globalización ya sucedió aunque no en la manera en que muchos pensaron. La globalización consistió en la creación de un orden mundial donde los países industriales (básicamente el G-7), se convirtieron en la metrópoli y todas las demás economías eran simples proveedores de materias primas o mano de obra barata, es decir la periferia. La idea detras de este orden mundial es producir bienes de alto valor agregado que sean consumidos por las ciudadanías de los países del G-7, gracias a la extensión de crédito ilimitado a ellos. En esta nueva estructura el capital (básicamente el crédito) siempre estuvo bajo el control de la metrópoli, por lo que ellos podían manipular el precio de los commodities simplemente suministrando más liquidez para especular financieramente. Este modelo fue posible mientras la masa monetaria en dólares respaldados por la simpre creciente extracción de petróleo ofrecía liquidez para financiar cualquier clase de proyectos, cuando llegamos al punto de que no puede explotarse más petróleo (el peak-oil), entonces ya no se puede seguir expandiendo la masa monetaria en forma de crédito en dólares y todas las apuestas especulativas se ven faltas de cobertura e inicia un ciclo deflacionario brutal, que es donde nos encontramos ahora.

Cómo saldremos del abismo de deuda en que estamos, pues básicamente no saldremos. Materialmente no hay suficiente petróleo para poder pagar toda la deuda contraída así que alguien perderá dinero, ya sea los dueños de las grandes fortunas o la población. En este nuevo escenario donde la torta se hace cada vez más pequeña, alguién debe asumir las pérdidas. Los líderes del G-7 han decidido que sea la población quienes pierdan y han comenzado a implementar políticas de austeridad que básicamente no son otra cosa más que repreción del consumo para mantener invariable el precio de la deuda, de otro modo tendría que haber recortes al principal de la deuda con lo que muchos "billonarios" dejarían de serlo, después de todo el dólar como moneda es una promesa de pago del gobierno americano, es decir lo que usamos como moneda es en el fondo deuda.

Si la economía mundial se contrae y estamos en deflación, entonces el peso de la deuda vieja se hara más angustiante y por lo tanto habrá menos dinero nuevo para gastar o invertir, en este contexto es donde comienzan a entrelazarce los caminos de Internet y el mundo real. Durante las últimas 2 décadas las naciones del G-7 han comenzado a transformar sus economías de base industrial a una base de servicios y las fábricas fueron reubicadas en países más dispuestos a convivir con los costos ambientales de la industrialización. Este modelo de distribución de la producción industrial a lo largo del planeta tiene sentido si el coste del transporte es bajo, en pocas palabras asume un petróleo barato. Cuando esa premisa no se cumple todo el modelo comienza a fallar. Pero volvamos a lo nuestro, las economías del G-7 han creado una economía que se basa en el consumo de todo por parte de todos, a base de expandir el crédito a sus ciudadanos, empresas y gobiernos.

Bajo la premisa del consumo de toda clase de bienes o servicios por parte de todos los miembros de la sociedad, se crea una proposición de valor paradógica. Tiene éxito el negocio que expande su base de clientes de forma constante, no aquel que controla sus costes de producción. Es por ello que tiene sentido adquirir empresas del mismo rubro ya que lo que se adquiere es la cartera de clientes, el problema de esta estrategia de crecimiento es que asume que siempre será posible seguir creciendo en el futuro. Algo que ya sabemos no es cierto.

La premisa del consumo de todo por parte de todos lleva a valorar al consumo sobre la producción y al marketeo sobre la eficiencia o eficacia. Tiene sentido para una pequeña empresa regalar sus servicios en Internet, después de todo lo que cuenta es el número de usuarios, no si se está obteniendo un beneficio real o no en dicho negocio, después de todo hay dos caminos. El primero es salir vendiendo el negocio a otro que desee adquirir la cartera de clientes (que es considerado un "activo"), el segundo camino es incurrir en más financiamiento (préstamos o pedir más aportes a los socios) para comrpar a otras empresas y con ellas a sus clientes para mostrar un robusto y exponencial crecimiento, que atraerá nuevas inversiones.

Es decir el modelo freemium sólo tiene sentido cuando estamos hablando de un mercado que juega bajo las reglas del consumo de todo por parte de todos, si esto ya no es posible debido a que hemos llegado al peak-oil y como consecuencia a la madre de todos los credit crunch. Entonces "regalar" ya no es un modelo de negocios sostenible en el tiempo. Después de todo ahora se va a exigir que del mismo cuero salgan las correar, el futuro se asumirá incierto y sólo se consumirá en base a lo que se pueda producir, es decir volveremos al clásico modelo de suma cero o poniendo en palabras pre-globalización será el final de las sinergias.

Las startups que busquen capitalizar sólo el número de sus miembros con publicidad del tipo clásico están condenadas a desaparecer, la gente que utiliza AdSense podrá verificar que los ingresos bajan de manera constante, no porque existe menos tráfico, este continúa creciendo como siempre. El problema es que las empresas están dispuestas a pagar cada vez menos por anuncios que no se convierten directamente en ventas. Por otro lado empresas como Facebook que tienen acceso a un gran almacen de datos de usuarios y pueden efectivamente procesar esos datos para producir prospectos de venta casi asegurada tendrán un valor incalculable en un mundo donde el reto será encontrar a quien tiene dinero para gastar.

El cambio del paradigma al que nos enfrentaremos como resultado del peak-oil, transformará nuestra forma de vivir. El empleo se volverá escazo, se espacializará y los salarios estarán basados en productividad más que en una cantidad fija ya sea impuesta por un sindicato o una patronal, el ciudadano que tenga empleo en el futuro será casi un feelancer y sus ingresos estarán en función a su capacidad de resolver problemas que nadie más pueda resolver. En ese entorno, las ventas masivas no tienen sentido, ya que la gran mayoría de la población verá sus ingresos disminuidos o estancados. Por lo tanto el conseguir una gran base de usuarios carecerá de sentido, lo importará será la capacidad de producir enficientemente y maximizar los resultados. Es decir pasaremos de un entorno donde el rey es el consumidor a otro en el cual donde el rey es el productor.

¿En cuanto tiempo todas estas terribles cosas ocurriran?, pues bien ya están pasando. El desempleo/subempleo en las metrópolis (los países del G-7) no ha hecho más que crecer en la última década y no hay forma de reduciro, los ingresos promedios de los ciudadanos de las metrópolis en la última década se han estancado pero habían sido reemplazados con crédito que ahora no se puede pagar y por lo tanto no se podrá recibir más, con lo que al final en los próximos meses comenzaremos a oir de ingresos promedios en retroceso en adición a desempleos al alza en los países desarrollados.

¿Será el final de la civilización?, no por el contrario iremos a un periodo de intensificación del uso de tecnologías para compenzar la caída de ingresos en las grandes empresas. Se buscará ser más eficiente (producir más con menos) y eficaz (producir sólo lo necesario en donde sea necesario), además de que la producción se distribuirá como resultado del aumento contínuo en los próximos años de los precios de transporte. Por lo tanto tecnologías de realidad virtual tendrán un auge ya que permitirán a los equipos trabajar juntos sin necesidad de moverse físicamente (y por lo tanto ahorrar importantes recursos energéticos). Internet se volverá un recurso valioso y estratégico, pero se volverá más costoso.

Un posible escenario de futuro: "Debes decidir si envias un tweet expresando tu frustración e ira o compras un pan para almorzar".

El futuro será radicalmente diferente al presente, pero no necesariamente mejor.

La reducción de la publicidad masiva  hara que algunas cosas posibles hoy no lo sean en el futuro. Por ejemplo es un escenario posible que en el futuro, que Googlereduzca la cantidad de servicios gratuitos que ofrezca; es incluso posible que el buscador de Google termine siendo de pago. Que los servicios de emails web gratuitos terminen consolidandose en unos 3 o 4 mega servicios. Que el móvil reemplace al PC como el principal medio para consumir Internet por parte de los usuarios y que el servicio de Internet en el móvil sea mucho más costoso en el futuro que en el presente.

El web móvil, tiene una radical diferencia con el web a través de un navegador en un PC. En primer lugar la pantalla es mucho más pequeña y por lo tanto los auncios se volverán más pequeños y trataran de optimizarce. Además el móvil puede integrar el pago a través del carrier con lo que la intermediación financiera puede estar en manos de las compañías telefónicas. Sumado a ellos es muy fácil saber (al menos a nivel de proveedor) donde se encuentra el usuario y por lo tanto en lugar de poner anuncios basados en el contenido web que se está mostrando (la técnica actual), estos podrían estar en función de la posición geográfica y los niveles de ingreso del usuario, con lo que la venta de anuncios para los que aún pueden comprar se venderan a precios muy elevados. Es decir el productor de contenido perderá el control del juego y este pasará a manos del dueño de la plataforma (en este caso el carrier) .

Lógicamente estas no pretenden ser palabras proféticas, son el resultado del análisis de la actual situación y un estimado del más probable camino a seguir en el mediano plazo. Si alguien tiene alguna otra idea sobre el futuro de la web y como esta se verá limitada su desarrollo en el futuro como resultado directo del cambio de las reglas de juego del mercado los invito a dejar sus comentarios.

UPDATE: El Wall Street Jounal ha publicado hoy un artículo titulado "Cuando el freemium falla", y es una revisión de varios casos de empresas que han estado al borde de la quiebra y pudieron revertir la situación abandonando dicho modelo. Esto que ahora Wall Street Journal pinta como anecdótico será una tendencia que veremos en los años por venir.

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