Humanos: una mercancía en baja demanda

Desde que Marx publicó "El Capital" y el trabajo (de los seres humanos) fue entronizado como la fuente de toda riqueza, la primera revolución industrial de la que Marx fue testigo ha evolucionado a una nueva forma de producción que cada vez depende menos del trabajo realizado por los seres humanos. Los robots, antes considerados parte de la ciencia ficción más que de la realidad son los responsables de la mayor parte de la producción en nuestros días. Como bien lo describe Viktor Shvets en un artículo publicado en Business Insider:

El declive estructural a largo plazo en la tasa de "rendimiento de los seres humanos", es debido a cambios estructurales profundos en las relaciones entre los seres humanos entre sí; los seres humanos y las máquinas; los seres humanos, las máquinas y la sociedad. La presión se ha intensificado en las últimas tres décadas, con el pico del 'in crescendo' a la vuelta de la esquina.

Las continuas noticias de un estancamiento de la economía mundial, el precio del petróleo (un indicador de la actividad económica) que aún no puede romper la barrera de los $60 el barril, son señales claras de que el sobreendeudamiento y la excesiva capacidad instalada están presionando a las empresas a mejorar su productividad, para poder competir en este entorno de crecimiento cero. Pero, lo que por un lado podrían ser buenas noticias, como productos cada vez más baratos y de mejor calidad, se logran removiendo del sistema productivo el más ineficiente de los factores de producción: el trabajo realizado por los seres humanos.

La famosa advertencia del CEO de Foxconn de reemplazar a toda su fuerza laboral de casi un millon de trabajadores por robots está cada vez más cerca. A principios de este años la empresa desplegó 60,000 robots que reemplazaron a un número igual de trabajadores. Una reducción de la demanda de móviles de Apple ha reducido el ritmo de automatización; sin embargo lo que está claro es que esta automatización ha mantenido en aumento la productividad de la empresa, algo vital en un entorno de crecimiento cero.

El día de hoy se supo que Wallmart (el mayor empleador de Estados Unidos y del mundo), ha decidido despedir a 7000 trabajadores, todos ellos desempeñando roles de oficinistas en el área de contabilidad y facturazción. Estos trabajadores, mucho mejor pagados y con mejores entornos de trabajo seran reemplazados por …, adivinaron: automatización de procesos, que es una forma elegante de decir robots

Cuando era niño, a finales de los años setenta, y los televisores se convirtieron en un electrodoméstico omnipresente en los hogares, se discutía mucho sobre la famosa eduación a distancia y la programación educativa. Programas como Plaza Sésamo aparecieron en esa época, e incluso muchas universidades se atrevieron a lanzar algunos cursos a través de la señal abierta (por lo general en las televisoras estatales). Esta forma de educación poco a poco cayó en desuso. La revolución de los dispositivos móviles y el Internet de bajo costo y de acceso casi universal, abre la posibilidad de que algún ministro quiera hacer una reinvensión del sistema educativo y reemplace a todas las escuelas y maestros por tablets (de menos de $50) para todos los niños. Sin escuelas que mantener o construir, sin profesores que pagar cada mes y sin los costos asociados al personal administrativo para gestionar esos recursos, los ahorros serían tremendos, el problema es que si se aplica una solución de ese tipo podríamos arruinarle la vida a toda una generación.

Usar variables económicas para medir si se avanza o no por el camino correcto, es algo que una familia, una empresa o una nación deben hacer. Sin embargo, esto nos puede llevar al error de confundir medio con fin. Necesitamos una economía estable para poder resolver las necesidades humanas básicas y tener una vida plena. Pero como encontramos en Mateo 4:4 "Pero Él respondió y dijo: escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". no solo las cosas materiales son necesarias para poder tener una vida feliz, como medir por ejemplo la productividad del tiempo que dedicas a ayudar a tus hijos a hacer sus deberes de la escuela o cuál es el retorno de la inversión de un partido de fútbol con los amigos.

Ahora valdría preguntarnos, qué sentido tiene hacer que el PIB continue creciendo, si el costo de ese crecimiento es reducir toda la existencia humana a producir/consumir. Por ejemplo, otorgar una renta básica para todo ciudadano que no pueda encontrar un trabajo y regalarles subscripciones de Netflix, ciertamente resolverá  de una manera sencilla el problema del consumo y el desempleo, permitiendo que el PIB continue creciendo. Pero, ¿cuál será el costo sicológico y de relaciones humanas de esa solución?

Recordemos el experimento del Dr. Calhoun con ratones y cómo a pesar de ofrecer todo el alimento y medicinas necesarias para una colonia de ratones, todo colapsa y la colonia muere debido a que las relaciones entre sus miembros entra en una dinámica enfermiza.Si un ratón que tiene una psique muy inferior al de los humanos, require mucho más que alimento y medicinas para poder tener una existencia plena, cuánto más, además de cosas materiales, requiere un ser humanos sano para poder tener una existencia plena. Ese es, tal vez, el factor que debemos añadir a nuestros modelos económicos.

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