¿Donde está el error?

Hace 5 años que el Perú se embarcó en un sueño, Nicholas Negroponte convenció a los políticos peruanos que comprando OLPC XO-1 y entregandolas gratuitamente a los niños de las zonas más pobres del país, mágicamente todos los problemas de la educación peruana desaparecerían. La propuesta de Negroponte asume que un proceso sinergético fruto de la curiosidad de los niños y la flexibilidad de la herramienta haría el milagro. Hoy 5 años después con $225 millones gastados, 40,000 OLPCs destruidas en un reciente incendio y luego de que un reporte del Banco Interamericano de Desarrollo que dice que la inversión no ha dado ningun resultado, creo que deberíamos aceptar que esperar milagros no es la manera de resolver problemas.

Ya varias veces he comentado el hecho de que los peruanos somos personas de fé, lamentablemente, no somos personas de acción o racionalistas, la fé en si no es mala pero si a lo único que conduce es a esperar milagros, entonces la fé es poco fructífera. Cremos por ejemplo que esta vez si clasificaremos al mundial, cuando la vez pasada no lo hicimos y esta vez estamos cometiendo exactamente los mismos errores que la eliminatoria anterior. Creemos por ejemplo que estamos saliendo del subdesarrollo y de la pobreza porque una gran parte de la población tiene acceso a crédito para comprar cosas que no necesita a un sobreprecio exorbitante. Creemos que comprando unas maquinitas verdes diseñadas por expertos en educación en U.S.A. podemos resolver el problema de tener un sistema de educación pública altamente politizado, subremunerado y que desalienta la iniciativa individual.

Soy de los pocos bloggers que a lo largo de estos 5 años ha estado consistentemente tocando el tema de las OLPC, exponiendo desde el principio que si se piensa que el simple hecho de darle las computadoras a los niños, sin un plan integlar, no resolvería ningun problema. Es más no hace muchos meses atras escribí un post titulado Negropontisto, en el cual resumía la postura de Nicholas Negroponte respecto al proyecto OLPC, que básicamente consiste en repartir el mayor número de laptops posibles y esperar que los niños aprendan por si solos. Es decir esperamos el milagro, algo bastante arraigado en nuestra mentalidad mágica, no debemos hacer nada por nosotros mismos, sólo debemos seguir la receta importada y esperar el milagro. Lo mismo da si es en eduación o en política económica donde hemos pasado de izquierda a derecha y otra vez a la izquierda en los últimos 30 años y los problemas que teníamos antes los seguimos teniendo ahora.

La revista internacional The Economist ha publicado un reciente artículo en el cual cuestiona severamente la eficacia del proyecto OLPC luego de más de cinco años de aplicación, aquí un párrafo demoledor:

"Perú está disfrutando de un boom económico, pero tiene uno de los peores sistemas educativos en América Latina. Inundado con las regalías mineras, el gobierno anterior abrazó la iniciativa de las laptops. El gasto fue de $225 millones para suministrar y dar mantenimiento a 850,000 laptops básicas para las escuelas a lo largo del país. Pero los resultados de los tests permanecen sombríos. Sólo el 13% de los niños de 7 años aprobaron el test de matemática y sólo el 30% aprobó el test de lectura, según reportó el ministerio de educación el més pasado."

Podemos tener muchas ideas sobre el proyecto OLPC,  algunos pueden pensar que es bueno a pesar de no ofrecer resultados tangibles, otros que es una pérdida de recursos que estarían mejor destinados a la capacitación de los maestros o mejorar la infraestructura de las escuelas. Pero lo cierto es que se ha gastado mucho dinero en el proyecto y luego de cinco años no hay una mejora. Tal vez nuestro consuelo es que no hemos sido los únicos en fracasar en llevar las computadoras al salón de clases, Adrian McMenamin en su blog cartesian product nos dice:

"Yo estaba trabajando para el Partido Laborista cuando, en su discurso de la conferencia de 1995, Tony Blair, se comprometió a entregar computadoras portátiles a los niños en las escuelas (los detalles exactos escapan a mi memoria, pero no igualaba al nivel de la oferta de OLPC). Incluso entonces yo estaba un poco dudoso -una computadora tiene que tener un propósito-, pero la promesa fue también muy popular entonces.

El problema en Gran Bretaña -y sospecho que en Perú también- era que las computadoras fueron entregadas a la gente para escribir documentos, o preparar hojas de cálculo y presentaciones. Pero si usted no puede escribir en Inglés bien, o comprender los porcentajes, luego el tener un procesador de textos u hoja de cálculo de última generación, no lo va a ayudar.
 
En Gran Bretaña hemos creado una cultura en la que la informática ha sido descuidada en favor de enseñar a los niños cómo utilizar procesadores de texto. Esto aburre a los niños de todas las capacidades y no es de extrañar."
 
Lamentablemente McMenamin es bastante generoso al compararnos con el sistema educativo británico, porque ni siquiera les hemos podido enseñar a los niños a usar un procesador de textos o una hoja de cálculo. Porque el 87% simplemente no sabe sumar y 70% no entiende lo que lee, mucho menos seran capaces de redactar un documento.
 
Obviamente, los hombres de fé dirán que sólo es necesario un poquito más de los mismo, que la dosis no ha sido suficiente. Básicamente porque somos una sociedad en la cual somos incapaces de aceptar que hemos cometido un error, por lo tanto jamas podremos corregirlo. Yo no voy a decir que todo este desastre llamado OLPC forma parte de una conspiración internacional para monitorear y espiar a los niños o que se hizo sólo para robar recursos públicos de forma masiva, porque el Principio de Hanlon nos ofrece una explicación más simple y racional:  "Nunca le atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez".

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