<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	
	>
<channel>
	<title>
	Comentarios en: El odio al éxito	</title>
	<atom:link href="https://volkanrivera.com/esp/2008/06/el-odio-al-exito/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://volkanrivera.com/esp/2008/06/el-odio-al-exito/</link>
	<description>Internet y negocios con tecnologías de la información.</description>
	<lastBuildDate>Mon, 30 Nov 2009 06:24:13 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>
	<item>
		<title>
		Por: Ernesto Huaman		</title>
		<link>https://volkanrivera.com/esp/2008/06/el-odio-al-exito/#comment-574</link>

		<dc:creator><![CDATA[Ernesto Huaman]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Nov 2009 06:24:13 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.volkanrivera.com/esp/?p=489#comment-574</guid>

					<description><![CDATA[Estimado señor,
Sólo para comentar algunos puntos y señalar algunas falacias suyas (no falasias como usted escribe).
Ciertamente cualquier distribución de ganancias del tipo asistencialista o populista no marcha bien con las cuentas de cualquier empresa. El problema no es entonces aquel, sino el modelo económico que genera esas ganancias. En el caso de las mineras, habría que refrescarle la memoria a usted y a otros entusiastas de la economía del &quot;libre mercado&quot; que la actividad minera en el Perú no es sólo auqella actividad tan perfecta que &quot; invirtió, generó trabajo, pago sus impuestos y tomo un riesgo&quot; sino una actividad que se sigue desenvolviendo en el Perú por medio de mecanismos sucios de regalías, estàndares ambientales casi nulos, legislaciones fabricadas a medida de sastre y mucho más. Es verdaderamente penoso que en el caso particular del Perú, se pueda seguir hablando de entidades como las mineras en aquellos términos tan recortados. ¿Quiere comparar aquellos paupérrimos estandares con los de mineras que operan en países con legislaciones sólidas?  Bueno, entonces he ahí el punto central relativo a las super-ganancias de las mineras que originan muchas de las propuestas populistas de re-distribución. No tengo los datos para arguir en favor o en contra de aquello (desde un punto de vista estrictamente micro-econòmico) pero ciertamente el enriquecimiento desmedido y en verdad ilícito de los empresarios mineros y sus ejército de técnicos-lacayos -debido a los mecanismos ya mencionados- es evidente. En realidad, una de las tantas formas de enriquecerse ilegalmente en este país de Jauja del abuso. Yo sugeriría entonces olvidar toda esa prédica asistencialista, pero también olvidar esa prédica del exitoso agente económico que usted repita por zilionésima vez. Ambas propuestas son patéticas y repetitivas. ¿Porqué no, simplemente suprimir la actividad sucia de esas compañías y sustituirlas por una actividad regulada por una legislación favorable al país y democráticamente diseñada? ¿Qué tal, si tan sólo las mineras funcionaran con estandares laborales, ambientales y sociales cómo los que se conocen en Canadá o Australia?  Yo preferiría ver eso a la humillante repartición de limosnas, y luego podría creer en toda esa su cháchara del agente económico eficiente y exitoso.
Pues para ganar bien, hay que ganar sin hacer trampa.

Y sólo una precisión más acerca del &quot;Velazcato&quot; (¿otro cliché terminológico?) Su caricatura de &quot;Claro los hacendados tenían una sobre ganancia, así que se la dimos toda a los trabajadores, para que graciosamente quiebren las empresas.&quot; Bueno las únicas empresas habían sido establecidas en aquel tiempo por un puñado reducido de haciendas, o ¿es que usted llama empresa a una propiedad con reglas de sometimiento total de bestias humanas y de &quot;indios sub-humanos&quot; trabajando para algún señor feudal serrano? Hasta donde yo sè, el concepto de &quot;empresa&quot; no llega tan lejos, ni tampoco el concepto de &quot;super-ganancia&quot;. Y así, nuevamente, al igual que su caracterización de un noble capitàn de empresa de la minerìa, usted nuevamente deforma la realidad con desfachatez ideològica. Primero que todo, no hay hechos històricos que &quot;demuestren&quot; ningun aserto abstracto dentro de la historia, tal como usted lo afirma (&quot;Y ya se ha probado con desastrozas consecuencias durante el Velazcato&quot;). Y si la reforma agraria de Velazco no resolvió el problema de la pobreza en el campo, y si su experimento resultò un fracaso en muchos aspectos, eso no tiene nada que ver con la &quot;falasia&quot; acerca de la redención  de los pobres con el dinero de las mineras o cualquier forma de asistencialismo. Simplemente usted no puede probar una cosa con otra, pues lso problemas suscitados por la rígida estructura feudal en el Perú, la reforma agraria, y el ambiente socio-econòmico y polìtico de aquel momento no pueden ser equiparados a una actividad de pillaje -como la minerìa y otras similares- con una de sus fòrmulas abstractas de dudosa calidad intelectual y llenas de clichés ideológicos. Ciertamente entre aquellos procesos habràn vasos comunicantes, pero ellos no se cruzan gracias a sus mitos, sino en ùltima instancia, a través de la triste historia de saqueo, que es la historia del Perú.
Por ahí habría que empezar a caracterizar las cosas para tener una perspectiva más amplia de las cosas.
Ernesto Huamán]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado señor,<br />
Sólo para comentar algunos puntos y señalar algunas falacias suyas (no falasias como usted escribe).<br />
Ciertamente cualquier distribución de ganancias del tipo asistencialista o populista no marcha bien con las cuentas de cualquier empresa. El problema no es entonces aquel, sino el modelo económico que genera esas ganancias. En el caso de las mineras, habría que refrescarle la memoria a usted y a otros entusiastas de la economía del «libre mercado» que la actividad minera en el Perú no es sólo auqella actividad tan perfecta que » invirtió, generó trabajo, pago sus impuestos y tomo un riesgo» sino una actividad que se sigue desenvolviendo en el Perú por medio de mecanismos sucios de regalías, estàndares ambientales casi nulos, legislaciones fabricadas a medida de sastre y mucho más. Es verdaderamente penoso que en el caso particular del Perú, se pueda seguir hablando de entidades como las mineras en aquellos términos tan recortados. ¿Quiere comparar aquellos paupérrimos estandares con los de mineras que operan en países con legislaciones sólidas?  Bueno, entonces he ahí el punto central relativo a las super-ganancias de las mineras que originan muchas de las propuestas populistas de re-distribución. No tengo los datos para arguir en favor o en contra de aquello (desde un punto de vista estrictamente micro-econòmico) pero ciertamente el enriquecimiento desmedido y en verdad ilícito de los empresarios mineros y sus ejército de técnicos-lacayos -debido a los mecanismos ya mencionados- es evidente. En realidad, una de las tantas formas de enriquecerse ilegalmente en este país de Jauja del abuso. Yo sugeriría entonces olvidar toda esa prédica asistencialista, pero también olvidar esa prédica del exitoso agente económico que usted repita por zilionésima vez. Ambas propuestas son patéticas y repetitivas. ¿Porqué no, simplemente suprimir la actividad sucia de esas compañías y sustituirlas por una actividad regulada por una legislación favorable al país y democráticamente diseñada? ¿Qué tal, si tan sólo las mineras funcionaran con estandares laborales, ambientales y sociales cómo los que se conocen en Canadá o Australia?  Yo preferiría ver eso a la humillante repartición de limosnas, y luego podría creer en toda esa su cháchara del agente económico eficiente y exitoso.<br />
Pues para ganar bien, hay que ganar sin hacer trampa.</p>
<p>Y sólo una precisión más acerca del «Velazcato» (¿otro cliché terminológico?) Su caricatura de «Claro los hacendados tenían una sobre ganancia, así que se la dimos toda a los trabajadores, para que graciosamente quiebren las empresas.» Bueno las únicas empresas habían sido establecidas en aquel tiempo por un puñado reducido de haciendas, o ¿es que usted llama empresa a una propiedad con reglas de sometimiento total de bestias humanas y de «indios sub-humanos» trabajando para algún señor feudal serrano? Hasta donde yo sè, el concepto de «empresa» no llega tan lejos, ni tampoco el concepto de «super-ganancia». Y así, nuevamente, al igual que su caracterización de un noble capitàn de empresa de la minerìa, usted nuevamente deforma la realidad con desfachatez ideològica. Primero que todo, no hay hechos històricos que «demuestren» ningun aserto abstracto dentro de la historia, tal como usted lo afirma («Y ya se ha probado con desastrozas consecuencias durante el Velazcato»). Y si la reforma agraria de Velazco no resolvió el problema de la pobreza en el campo, y si su experimento resultò un fracaso en muchos aspectos, eso no tiene nada que ver con la «falasia» acerca de la redención  de los pobres con el dinero de las mineras o cualquier forma de asistencialismo. Simplemente usted no puede probar una cosa con otra, pues lso problemas suscitados por la rígida estructura feudal en el Perú, la reforma agraria, y el ambiente socio-econòmico y polìtico de aquel momento no pueden ser equiparados a una actividad de pillaje -como la minerìa y otras similares- con una de sus fòrmulas abstractas de dudosa calidad intelectual y llenas de clichés ideológicos. Ciertamente entre aquellos procesos habràn vasos comunicantes, pero ellos no se cruzan gracias a sus mitos, sino en ùltima instancia, a través de la triste historia de saqueo, que es la historia del Perú.<br />
Por ahí habría que empezar a caracterizar las cosas para tener una perspectiva más amplia de las cosas.<br />
Ernesto Huamán</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
	</channel>
</rss>
